Naturalmente que las funciones del auxiliar contable deben estar relacionadas con las tareas propias de la contabilidad, como puede ser la causación de los diferentes hechos económicos de la empresa [compras, ventas, sueldos, pago servicios, depreciaciones, etc.], le manejo y control de inventarios, el manejo o gestión de cartera, conciliaciones bancarias, la proyección de estados financieros e informes contables o financieros, la preparación y proyección de las declaraciones tributarias y los diferentes informes con destino a las entidades estatales de control, y cualquier otra actividad relacionada o afín al aspecto contable.
Sin embargo en el contrato que firmen las partes, se pueden contemplar otras funciones que no necesariamente estén relacionadas con al contabilidad, lo cual se ha convertido en el común denominador en las empresas medianas y pequeñas.
De hecho, son muchos las auxiliares contables que se ven en la obligaciones a cumplir tareas administrativas que nada tienen que ver con la contabilidad, y hasta deben trabajar como mensajeros y cobradores, e incluso hasta tienen que preparar los tintos de los administradores del negocio, esto debido a que no hay nada que regule que puede hacer el auxiliar y que no.
Básicamente las funciones del auxiliar contable se definen en el contrato de trabajo, y cada empresa fijará en “común acuerdo” con el auxiliar contratado, cuáles serán las actividades a desarrollar, de modo que todo se reduce a lo que las partes pacten en el respectivo contrato.


